martes, 26 de mayo de 2015

LA PEDIATRÍA SOCIAL...

La Pediatría, que es la especialidad médica que se encarga del cuidado de la salud y de la prevención de las enfermedades en los niños, en sí misma es SOCIAL, ya que no se concibe pensar en la infancia y adolescencia sin una socio-cultura a la que se pertenece, los grupos y modos de organización social influyen en la salud pública y por ende en la salud del niño, niña y adolescente.

Ahora bien, de acuerdo al Dr Llorens Terol, pediatra profesor  de la Universidad de Barcelona España, define la Pediatría Social (1982) de esta manera: "la Pediatría Social tiene un enfoque global, holístico y multidisciplinario de la salud infantil". Afirma también que la salud del niño, niña y adolescente debe evaluarse dentro del contexto de su sociedad, medio ambiente, escuela, cultura y familia.
Por lo tanto, los pediatras sea cual sea nuestra actividad profesional, consulta, salas de emergencia, salas de hospitalización, salas de maternidad-parto, realizamos una pediatría social. ya que evaluamos al infante o adolescente,en conjunto con todos los factores externos que pudieran estar influenciando en su proceso salud-enfermedad.

Sin embargo, no es hasta hace pocos años, que la Pediatría Social se ha convertido en una especialidad mas de la Pediatría (en el caso de España) y además ha sido incorporada al pensum de la Especialidad de Pediatría y Puericultura en algunos países.
En Venezuela, instituciones como La Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría con más de 70 años de fundada, ha incorporado la pediatría social en todas sus actividades y eventos científicos y ha mantenido una actividad de responsabilidad social con la comunidad a favor de los niños y adolescentes venezolanos.

La Pediatría Social, entre otras cosas, tiene injerencia en las siguientes situaciones de la infancia y adolescencia:
1. El marco legal de protección a la infancia y adolescencia
2. Las instituciones de protección de la infancia
3. Programas de Salud Infanto-Juvenil
4. Los niños y adolescentes con enfermedades crónicas
5. La atención sanitaria de los menores en situación de riesgo social, acogida residencial y acogida gubernamental.
6. Los menores adoptados
7. El maltrato infantil en todas sus variedades
8. Las repercusiones del divorcio en niños y adolescentes
9.La atención del paciente con VIH
10. Niños y adolescentes drogodependientes
11. El embarazo precoz
12. Vacunaciones en situaciones especiales
13. Las Enfermedades Raras de la Infancia
14. Los niños con Necesidades Educativas Especiales y con Discapacidades.
15. La atención y estimulación temprana
16. Los niños y adolescentes con Trastorno Deficitario de Atención e Hiperactividad (TDAH)
!7. Los niños y adolescentes con Trastornos del Espectro Autista (TEA)
18.La violencia intrafamiliar
19.La violencia de género en las adolescentes
20. El acoso escolar
21. Los niños y adolescentes obesos y con trastornos alimentarios.
22. La delincuencia infanto-juvenil
23. El trabajo y explotación infantil
24. La protección vial de los niños

Como miembro de la Comisión de Pediatría Social de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, los invito a que en cada acto médico tengamos presente la Pediatría Social.

Dr. Eduardo Hernández G.
Pediatra-Terapeuta de la Conducta Infantil.
correspondencia: ehernandez61@hotmail.com

jueves, 9 de abril de 2015

MI HIJO SE CREE UN SUPERHÉROE...


Mucho hemos escuchado esta frase de parte de mamás y papás, y resulta totalmente cierto, los niños, especialmente los de edad preescolar, tienen mucha fantasía y adornan sus vivencias con toda clase de elementos fantásticos.
Durante la primera infancia, la fantasía es una conducta esperada para la edad, hay niños que dependiendo de su temperamento y su entorno familiar, muestran una mayor predisposición a ese pensamiento mágico.

De acuerdo a Jean Piaget, reconocido investigador de la conducta infantil y desarrollo evolutivo, los niños entre los 2 y 6 años de edad, se encuentran desde el punto de vista del desarrollo cognitivo en la etapa preoperacional, es decir, una etapa evolutiva caracterizada por un pensamiento mágico y egocéntrico.
De allí surge entonces la capacidad de los niños de jugar (juegos en solitario o colectivos, reglados o no reglados y estructurados o no estructurados), de fantasear, de vivir por un momento realidades distintas a la suya, de viajar, de volar, de ser paladín de la justicia… actividades todas que contribuyen al desarrollo cognitivo, social, moral y emocional de todo niño y que lo prepara para el pensamiento literal y concreto que alcanzará alrededor de los 7 años de edad.

En esta etapa de la vida de todo niño, aparecen los llamados “amigos imaginarios o invisibles”, que no son más que amigos con nombres propios creados por la fantasía del pequeño y que vienen a contribuir con sus aventuras fantásticas, amigos éstos con los que charla, come, estudia, duerme y con los cuales, los pequeños pueden compartir sus tristezas y alegrías, sus miedos o culpas, haciéndolos así mas llevaderos. Los amigos imaginarios tienden a desaparecer sin intervención alguna, ya que es una conducta evolutiva, es decir propia de una edad determinada. En algunas ocasiones, cuando el niño manifiesta preferencia por este amigo imaginario en relación a amigos y compañeros de clase reales, podría indicar una carencia emocional o una deficiencia de habilidades sociales para establecer relaciones con sus pares.

Esta etapa del pensamiento mágico es la ideal para el uso de los disfraces de carnaval u otras fiestas. Cuando el niño se disfraza asume completamente el personaje en cuestión, y llega a veces hasta comportarse, hablar e interactuar como el personaje, no solo cuando viste el disfraz sino en su vida diaria.
Así mismo este pensamiento mágico, hace que los niños se identifiquen con personajes de la televisión (tanto reales como de cómics), se sientan como ellos, piensen, hablen y actúen como ellos, y en el caso de los superhéroes, se crean con los poderes de éstos (fuertes, veloces, invencibles) y con la capacidad de resolver conflictos y situaciones reales de manera fantástica.
El mundo de los niños es tan mágico que una caja se convierte en un poderoso barco pirata en busca de aventuras, o en una nave espacial rumbo a lo desconocido,  pueden ser el rey o la reina de un país importante, y su mascota puede convertirse en un valiente guerrero que les ayudará a proteger su territorio de los invasores.

Intervención de los padres.
Algunos padres muestran preocupación y es motivo de consulta el pensamiento mágico de sus niños, su capacidad de creerse unos súperhéroes y actuar como tales, pues bien, en principio deben aceptar que son conductas esperadas para su edad, que en la mayoría de los casos es superada sin intervención alguna.
Ahora bien, aunque la realidad y la fantasía pueden convivir sin conflicto en la primera infancia, es cierto que los papás están llamados a poner límites a esta fantasía y a enseñarles la realidad tal como se presenta.
He aquí algunas recomendaciones que les serán útiles para manejar adecuadamente estas situaciones:
- Establece canales abiertos de comunicación con tu hijo.
- Aprende a escuchar sin juzgar ni condenar.
- Comparte con ellos sus fantasías y participa de sus juegos.
- Gánate la confianza de tu hijo para que te haga partícipe de sus emociones.
- En forma de cuento introduce progresivamente elementos reales de la vida diaria.
- Enséñale habilidades sociales para interactuar con sus pares.
- Fomenta la confianza en sí mismo.
- Enséñale a resolver los conflictos sociales con la palabra.


Dr. Eduardo Hernández G.
Pediatra-Terapeuta Conductual Infantil
Instagram: @dr.eduardo.pediatra y @terapiadelaconductainfantil

   

viernes, 6 de febrero de 2015

TEA Academia de Especialistas

Acá les dejo este educativo video, que nos habla de los niños con Trastornos del Espectro Autista.

Nos muestra su manera diferente de ver la vida...

Nos muestra sus habilidades...

Y como manejar esta condición especial...


jueves, 5 de febrero de 2015

LOS TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA)

Los Trastornos del Espectro Autista (TEA), o también llamados Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), representan un conjunto de afecciones de la infancia temprana, que se mantiene durante toda la vida y que es consecuencia de una disfunción en el desarrollo del Sistema Nervioso Central, estos nin@s nacen sin problemas, inician su desarrollo evolutivo dentro de los parámetros esperados para su edad y en un momento de la vida (entre los 6 meses y 3 años de edad), su desarrollo se detiene e inicia todos los cambios característicos.
No es una enfermedad, es una manera diferente de funcionamiento del cerebro y de procesamiento de la información,
De acuerdo con los últimos estudios, la prevalencia de los TEA es de 1 por cada 110 niños, y los varones enfrentan un riesgo mayor de 4-5 veces con respecto a las niñas.
Ahora bien, la causa de esta disfunción de los sistemas cerebrales, aun permanece desconocida, las hipótesis son multifactoriales e  incluyen factores biológicos (virus), genéticos, ambientales y otros, lo que si está bastante claro es que la conducta de los padres no tiene nada que ver en la génesis del TEA y además que no existe evidencia científica que relacione vacunas con TEA.

Los criterios clínicos actuales para el diagnóstico y clasificación de los TEA, se basan en los manuales DSM-IV-R  (de acuerdo a la Asociación Americana de Psicología, APA 2000) y en el CIE-10 (de la Organización Mundial de la Salud, OMS), de acuerdo a estos manuales Los Trastorno del Espectro Autista se clasifican en 5 condiciones: el trastorno autista, el sindrome de Rett, el trastorno de Asperger, el trastorno desintegrativo infantil y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado, todos comparten algunas manifestaciones clínicas y presentan otras muy particulares lo que conlleva al diagnóstico.

Los niños con TEA presentan una tríada característica de:
Deficiencias en la socialización, deficiencias en la comunicación y una gama restringida de comportamientos, intereses y actividades.
Hablaremos un poco de estas características, es evidente que todos presentan un grado de desarrollo inferior al nivel esperado para su edad, expresado por patrones de conducta inmaduros. La afectación social es quizás el rasgo que mas llama la atención de los padres y cuidadores, la aversión al contacto físico, la falta de contacto visual y el no volverse cuando se le llama por su nombre, son signos de alarma y motivos de consulta frecuente.
En cuanto al área de comunicación, encontramos desde ausencia del lenguaje hasta retardo en la adquisición, habla no adecuada, dificultad para mantener una conversación, discurso extraño en entonación o ritmo, lenguaje estereotipado y ausencia o alteraciones del juego.
Además encontramos patrones estereotipados y restrictivos de intereses, rutinas, actividades y movimientos motores.

Los niñ@s con TEA, pueden presentar también otras afecciones, muy importantes a la hora de iniciar el tratamiento, tales como: problemas sensoriales (exageración de respuesta o indiferencia ante estímulos sensoriales), problemas de sueño, problemas gastrointestinales, crisis epilépticas y discapacidad intelectual.

El Diagnóstico del TEA
La edad de detección se reconoce hoy en día como un aspecto muy importante en el pronóstico de una persona con TEA, el diagnóstico precoz aunado a una intervención temprana hacen la diferencia en la evolución, manejo y calidad de vida, encontrándose que los dos años de edad, sería lo ideal para el diagnóstico y así iniciar la terapéutica adecuada.
Para el diagnóstico nos ayudamos en primer lugar de una Historia Clínica Conductual, Entrevista a Padres, Observación y Registro de Conductas del nin@ e Informe Escolar (si ya estuviese escolarizado), luego de la Neuropsicología, que con una batería de instrumentos psicológicos y evaluaciones médicas nos acercan al objetivo.
El  Diagnóstico por tanto es multidisciplinario, al igual que la intervención terapéutica.

Los nin@s con TEA presentan una serie de habilidades que los hacen especiales y diferentes al resto de sus pares, resultan ser muy buenos en matemáticas, en dibujo, en armar rompecabezas, son especialistas en temas específicos, suelen tener excelente memoria, en fin, poseen unos superpoderes que los hacen ver y sentir la vida diferente.

Desde este blog, nos hacemos solidarios y nos unimos a la campaña de aceptar las diferencias y de lograr su inclusión social a una vida plena y feliz.

Dr. Eduardo Hernández G.





martes, 27 de enero de 2015

LAS RELACIONES FAMILIARES...

LAS RELACIONES FAMILIARES

 El niño desarrolla mucho de su percepción del mundo, en base a la concepción moral y sociocultural del entorno en que se desenvuelve, sin embargo la base proviene sin duda de las relaciones parentales, es por eso que se afirma que la familia es “la célula de la sociedad”.
Al hablar de familia la definimos (siguiendo la doctrina de la Escuela Bianco) como “un conjunto de personas (consanguíneas o no) que cohabitan bajo un mismo espacio y en donde existe una unión e interacción afectiva entre ellos, regidas por determinadas normas jerárquicas”.

Para hablar de familia en la actualidad, hay que tomar en cuenta que la familia como institución ha sufrido cambios en las últimas décadas. La familia tradicional dos padres-dos hijos, es cada vez menos común al surgir un amplio margen de tipos de familias como consecuencia del cambio de valores y estilos de vida. Hoy en día, puede esperarse que un buen número de niños pase su infancia viviendo en una familia monoparental, habitualmente con la madre, aunque se dan casos en que el padre asume los dos roles. Algunos niños que viven en familias biparentales podrían tener dos padres o dos madres, pues las parejas homosexuales se están decidiendo a tener o adoptar niños. Además, mientras que tradicionalmente eran los padres los que mantenían a la familia, hoy en día el 60 % de las mujeres con hijos trabajan.

El elevado índice de divorcios ocasiona que muchos miembros de las parejas vuelvan a casarse, produciéndose familias combinadas que incluyen hijos de padres y madres diferentes. Puede también esperarse que los niños de hoy en día tengan padres mayores, pues muchas mujeres (sobre todo profesionales) esperan más tiempo para tener su primer hijo.
Todos estos cambios influyen en el desarrollo evolutivo de los niños, y han sido motivo de innumerables estudios por los especialistas en el área.

En toda familia funciona lo que denominamos “binomio autoridad/afecto”, el primero es el control paternal, es decir, el grado en que el niño es controlado, supervisado, la cantidad de disciplina y reglamentación existente; el segundo es el afecto paternal, es decir, la cantidad y calidad del apoyo, afecto y comprensión que proporcionan los padres.

La combinación de estas dos dimensiones autoridad/afecto en forma adecuada  constituirá una familia estructuralmente sana y funcional, con garantía de un buen desarrollo del proceso educativo; por el contrario, un desequilibrio en cualquiera de ambos componentes del binomio dará lugar a familias disfuncionales y desadaptativas. De la misma manera la combinación de la autoridad/afecto produce cuatro estilos generales de ser padres.

Los padres que tienen valores altos en cuanto al afecto y al control se conocen como Padres Democráticos. Estos padres tienden a tener cuidado de sus hijos y ser sensibles hacia ellos pero colocan unos límites claros y mantienen un entorno predecible. Este estilo de actuar de los padres es el que tiene los efectos más positivos en el desarrollo social del niño. Los hijos de estos padres son los más curiosos, los que más confían en sí mismos y los que funcionan mejor en la escuela.

Los padres que tienen valores bajos en cuanto al afecto pero alto en cuanto al control se denominan Autoritarios. Estos padres piden mucho de sus hijos, ejerciendo un fuerte control sobre su conducta y reforzando sus demandas con miedos y castigos. Sus hijos muestran cambios de humor, agresión y problemas de conducta. Los padres que tienen valores altos en cuanto al afecto pero bajos en control se denominan Padres Permisivos, estos padres son cariñosos y emocionalmente sensibles  pero ponen pocos límites a la conducta. Sus hijos son con frecuencia impulsivos, inmaduros y descontrolados.

Finalmente, los padres que tienen valores bajos en ambas dimensiones se denominan Padres Indiferentes, estos padres ponen pocos límites a sus hijos pero también les proporcionan poca atención o apoyo emocional. Este estilo independiente no fomenta el desarrollo social saludable, sus hijos suelen ser exigentes y desobedientes, les cuesta mucho participar en juegos e interacciones sociales, ya que no siguen reglas.

Parece pues, que el tipo de padre óptimo es el que proporciona afecto y autoridad. Es  necesario que el niño se sienta amado y aceptado, pero también debe comprender las reglas de conducta, creencias y valores que los padres consideran que han de seguirse.

Ser padres implica por tanto una responsabilidad capital, sin embargo no siempre estamos conscientes y claros de cómo debemos implementar el proceso educativo, se impone por tanto revisar nuestros estratos sociomorales, utilizar los conocimientos científicos, consultar los especialistas en el área y adoptar estrategias que nos permitan sacar adelante a nuestra familia.

Dr. Eduardo R. Hernández González.
Pediatra-Terapeuta Conductual Infantil.
Instagram: @dr.eduardo.pediatra y @terapiadelaconductainfantil



miércoles, 21 de enero de 2015

LA LABOR DEL PEDIATRA EN LA CONSULTA


El pediatra, es el profesional que mayor contacto tiene con el niño y sus padres, y por largo tiempo, la labor de este especialista en puericultura y pediatría es diaria, continua y educativa. El pediatra, además de manejar la farmacología, la clínica y la terapéutica infantil, debe y tiene que tener conocimientos básicos sobre psicología infantil, emociones y conducta, todo ello le será de gran ayuda en su consulta, para orientar a los padres en siuaciones familiares y escolares.

El propósito de todo pediatra, es lograr que su pequeño paciente, se desarrolle armónicamente, dentro de los parámetros esperados para su edad y sexo, así como evitar enfermedades (prevención primaria e inmunizaciones) y tratarlas adecuadamente cuando aparezcan. El desarrollo de un niño incluye las áreas; física, motora, emocional, lenguaje, social, moral, cognitiva y sexual.

La consulta de pediatría se lleva a cabo con todo el rigor científico que requiere, pero además cumpliendo con los lineamientos de la bioética infantil y el respeto por los derechos del niño, niña y adolescente.

Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes
El pediatra realiza una labor psicoeducativa con los padres, al exponer abiertamente que los niños tienen derechos y como tal deben respetarse. Estos derechos incluyen:
1. Derecho a ser amado íntegramente. y sentir que pertenece a una familia.
2. Derecho a tener unos padres o adultos signficativos, que le garanticen la cobertura de todas sus necesidades básicas, como alimentación, vivienda, salud, educación, diversión.
3. Derecho a exponer libremente sus opiniones y a ser escuchados.
4. Derecho a escoger a sus amigos y compartir con ellos, sin discriminación de ningún tipo.
5. Derecho a decir "no" sin ser castigados
6. Derecho a no ser castigados fisicamente ni obligados a trabajar.
7. Derecho a ser respetado como persona.
8. Derecho a realizar las dos actividades más importantes en su vida de niño, como estudiar y jugar.
Todos estos derechos deben ser del conocimiento de los padres, y aquí el pediatra con su labor diaria está comprometido a hacerlos cumplir.

Los pediatras ante los mitos y falsas creencias de los padres
Los pediatras nos enfrentamos cada día, a un sin número de mitos y falsas creencias, que se transmiten por generaciones y que repercuten negativamente sobre la salud de los niños su desarrollo y muchas veces obstaculizan el proceso de curación.
Algunos mitos son los siguientes:
Mi hijo es el mejor de todos:  aquí lo fundamental es la aceptación de cada niño tal como es. No existen niños perfectos, como tampoco padres perfectos. Los niños que son sobresalientes en un área del desarrollo, no lo serán en otras. Todos los niños dan alguno que otro problema, esto forma parte de su desarrollo evolutivo, lo que importa es que los padres reconozcan las individualidades y adapten sus normas educativas a cada niño.
A mi amiga le resultó con su hijo, yo lo voy a aplicar al mío: este es un error muy frecuente, en la crianza de los niños no existen reglas únicas, no dan resultados, ya que los niños son diferentes y el ambiente familiar también. Lo adecuado es tomar esta regla y adaptarla a nuestras circunstancias particulares.
La crianza que me dieron a mí fué buena (incluyendo el castigo físico) y yo la aplico a mi hijo: no pretendo poner en duda la crianza que le dieron sus padres, pero fue en otra época y bajo circunstancias distintas, lo correcto es tomar algunos conceptos y adaptarlos a los tiempos modernos.

A modo de reflexión:
Entre todos los profesionales, al lado de los maestros y profesores, pienso que los pediatras tenemos una gran labor con los niños, nuestro ejercicio profesional va más allá de la enfermedad y su tratamiento, se trata de conocer a la familia y la escuela y todas aquellas condiciones que puedan estar influyendo en la pérdida de la salud del niño.
Al actuar de esta manera estamos realizando una pediatría integral y social, labor que nos 
proporciona grandes satisfacciones personales y profesionales. 



Dr Eduardo R. Hernández González.
Pediatra.-Terapeuta Conductual Infantil.
Instagram: @dr.eduardo.pediatra @terapiadelaconductainfantil

martes, 20 de enero de 2015

LA MÚSICA Y EL DESARROLLO CEREBRAL





Excelente video, que expone los beneficios de la música para el desarrollo del cerebro humano, todo explicado a través de la neuropsicología.

Especialmente para mis estudiantes del CIPPSV, Orientación de la Conducta.

Dr. Eduardo Hernández G.